El pintor y la Coral

El mural de Swell

El mural de Swell

Encontré a Swell en una de las escaleras de la favela. Todo los lunes el bondinho está en manutención y la única forma de moverse es escalando estos peldaños enormes y escarpados.

Swell se gana la vida como pintor de brocha gorda

Cada casita va a tener un color distinto

Swell es pintor y está realizando un mural en la última estación del funicular. A mediodía me acerco para conocer su trabajo. Me explica que la Coral, una empresa de pintura, está financiando no sólo su trabajo, sino la decoración de algunas fachadas. “Sólo pinta las casas que se ven desde abajo”, se queja un vecino.

Cada casita va a tener un color distinto

Swell se gana la vida como pintor de brocha gorda

Swell comenzó como grafitero. A sus 26 años, se gana la vida como pintor de brocha gorda y dedica todo su tiempo libre a la pintura. Es la primera vez que consigue un trabajo artístico tan bien remunerado.

Swell lleva 8 años en Dona Marta. Viene del 'asfalto'

Swell lleva 8 años en Santa Marta. Viene del ‘asfalto’

–       ¿En tu caso, la pacificación está teniendo un efecto positivo?

–       Sí, no me puedo quejar, eso me va a dar mucha visibilidad. La Coral va a usar para realizar marketing y mi trabajo va a llegar a muchas personas.

–       ¿Crees que la vida en la favela ha mejorado tras la pacificación?

–       En cierto sentido, sí. La verdad es que antes había más fiestas, la vida nocturna aquí dentro era mucho más divertida. Pero al principio de la pacificación, los jóvenes nos unimos para denunciar los abusos policiales. Hicimos un manifiesto de derechos humanos para que lo habitantes conocieran sus derechos. Por eso prohibieron nuestras fiestas de rap. Hoy la situación ha cambiado por completo y la relación con los policías es serena. ¡Quién lo diría!

Swell es autodidacta

Swell es autodidacta

¡Me encanta!

¡Me encanta!

Al final de la tarde, Swell me muestra la periferia de la favela. En la parte más alta, las barracas son de madera y mucho más humildes que abajo. Hasta en una favela tan pequeña hay periferia.

Swell me enseña la periferia de Dona Marta

Swell me enseña la periferia de Santa Marta

Impresiona pensar que estamos a 2 km. de la playa de Copacabana

Impresiona pensar que estamos a 2 km. de la playa de Copacabana

Impresiona ver que una empresa pinta las casas de colores, mientras los callejones están llenos de basura

Impresiona ver que una empresa pinta las casas de colores, mientras los callejones están llenos de basura

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