La tienda de Andréia

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Santa Marta We Care. El nombre de la marca de ropa y complementos a la venta en la nueva tienda de souvenirs de esta favela no es baladí. Es una clara referencia al videoclip ‘They don’t care about us’, que la mega estrella del pop Michael Jackson rodó en Santa Marta mucho antes de la pacificación.

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La idea viene de la agencia de comunicación NBS Rio+Rio, que lleva a cabo varios proyectos en esta comunidad. En este caso, se trata de una colaboración con el Sebrae, el Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro e Pequeñas Empresas. Y así la pequeña tienda de Andréia, la artesana de Santa Marta, crece, se renueva y se expande, gracias a la asociación con otras tres empresarias.
http://historiasdelapacificacion.com/2013/05/06/la-artesana-y-la-bala-perdida/

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La primera colección tiene unas 600 piezas, que se venden a un precio que oscila entre los 10 y los 60 reales. La creatividad de estas chicas no tiene límites. Incluso participa el hijo de Andréia, que a sus 12 años inspira con sus dibujos camisetas e incluso el mismo logo de la tienda.

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La tienda se llama Santa Marta Souvenirs. Se inauguró hace dos semanas con una rica feijoada en la terraza de Micheal Jackson, como no podía ser de otra forma. Feijoada que me perdí porque Gilson me llevó a ver mi primer partido de fútbol, nada más y nada menos que la final del campeonato (Flamengo-Vasco) en el Maracaná. Pero ésa es otra historia.

Foto: Salete Martins

Foto: Salete Martins

Foto: Salete Martins

Foto: Salete Martins

La iniciativa pretende profesionalizar la relación comercial de estas artesanas, además de “sintonizar la producción de souvenirs con las tendencias de la moda contemporánea y el estilo de vida de sus visitantes”, tal y como destaca un periódico online. El fin último es incentivar el turismo y el comercio local, y ofrecer productos que satisfagan el gusto de los turistas europeos y norteamericanos.

Foto: Salete Martins

Foto: Salete Martins

El proyecto ha tenido mucha repercusión en la prensa local y ha salido hasta en el diario O Globo. Es la otra cara de la pacificación.
http://oglobo.globo.com/rio/sim-elas-ligam-para-favela-santa-marta-12033477

Aprovechando el día para verde nuevo el libro de Mônica Rodrigues, que donó 700 ejemplares a la comunidad para que sea vendido en esa tienda.

Aprovechando el día para ver de nuevo el libro de Mônica Rodrigues, que donó 700 ejemplares a la comunidad para que sea vendido en esa tienda.

 

 

Lena souvenirs

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Unos cuantos escalones más debajo de la terraza de Michael Jackson, hay una tiendecita de souvenirs que lleva María Helena. Allí vende cuadros, souvenirs, imágenes de Michael Jackson en todas las versiones y otros objetos susceptibles de despertar el interés de los turistas que a diario visitan la favela de Santa Marta.

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Junto a Andréia e Barbosa, es el tercer punto comercial para los turistas en la favela.
http://historiasdelapacificacion.com/2013/05/06/la-artesana-y-la-bala-perdida/

http://historiasdelapacificacion.com/2013/05/16/el-artesano-barbosa/

Maria Helena fue la esposa del hermano de Gilson. También es la tía de Thiago Firmino, DJ, fotógrafo y organizadores de eventos, un personaje muy conocido dentro y fuera de Santa Marta.

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Y es que en la favela todos se conocen, todos son o han sido parientes, o tienen un hijo, un sobrino o al menos un ahijado en común. Y todos tienen muchos cotilleos para contar. Luego cada uno decide qué escucha y a quién cree.
Así es la vida en la favela.

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El artesano Barbosa

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Conocí a Barbosa a principio de mi estancia en Santa Marta. En aquel entonces, tenía un puestecito en la entrada de la favela, donde vendía souvenirs que él mismo produce en su casa.

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–       Yo no soy del ‘morro’, antes tenía otro trabajo en el asfalto como conductor. Pero la vida da muchas vueltas y acabé aquí con mi mujer.

–       ¿Y a ella le gusta?

–       Que va, y menos ahora que tiene cáncer y está con quimioterapia. Yo hacía tiempo que estaba detrás de un piso aquí en la favela. Es muy difícil encontrar algo para alquilar. Pero yo siempre quise vivir aquí.

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–       ¿Y desde cuándo eres artesano?

–       Hace poco. Hice un curso. En realidad yo quería trabajar con el turismo, pero no conseguí entrar en el curso profesional. Por eso decidí comenzar esta actividad.

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En el momento en que mantuvimos esta conversación, Barbosa se pasaba el día dibujando camisetas a mano. Seis semanas después, ya tiene una pequeña tienda 200 metros más arriba, más cerca del bondinho.

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–       ¡Has mejorado! ¡Enhorabuena!

–       Sí, estoy muy contento. Me ha costado, pero lo que conseguido. Aquí había una tiendecita donde reparaban móviles. Pero he logrado hacerme con ella. Me hace mucha ilusión, dice con una sonrisa de oreja a oreja.

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–       ¿Y tú mujer? ¿Qué tal sigue?

–       La verdad que mal. Tengo una chica que me ayude aquí porque tengo que atender a mi señora. Casi no puede salir de casa. Pero estoy muy animado con ese nuevo proyecto. Mañana voy a pintar el suelo. ¿Qué crees? ¿Le pongo la frase: no estacionar?

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–       Déjalo, mejor habla con tus vecinos. La frase en el suelo va a estropear la decoración.

–       Sí, tienes razón.

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Desde que empezó la pacificación, en diciembre de 2008, hay tres tiendas de souvenirs en Santa Marta. Algunos moradores ven en el turismo un filón seguro y están apostando cada vez más fuerte por esta actividad.

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La inventora del Rio Top Tour

Tourist information en la entrada de la favela

Punto de información turística en la entrada de la favela

Todo tiene un principio, y casi siempre a partir de una idea que brota en la cabeza de alguien. En el caso de Santa Marta, la idea de convertir la primera favela pacificada en un punto turístico surgió de una antropóloga que estaba trabajando como asesora para el Gobierno del Estado de Rio.

Mónica Rodrigues es la antropóloga que creó el Rio Top Tour

Mónica Rodrigues, la antropóloga que creó el Rio Top Tour, prueba el plato nordestino Baiao de Dos, preparado por su ex alumna Salete, hoy guía turística en Santa Marta

Mónica Rodrigues creó en 2010 el proyecto Rio Top Tour como una forma de turismo sustentable con dos objetivos: aportar bienestar a la comunidad y evitar la explotación  de los moradores. “Quería evitar que llegasen aquellos tours de fuera para dentro. La idea era generar un grupo de empresarios dentro de la favela”, explica.

Santa Marta fue un proyecto piloto que ella quería exportar a otras favelas pacificadas, pero al mudar la dirección de la Consejería de Turismo, todo quedó en agua de borrajas. Aún así, en Santa Marta ha sido un éxito. “Los moradores que hoy trabajan con el turismo hicieron un curso de especialización y sacaron un título. Y continúan estudiando idiomas”. Gilson, por ejemplo, fue alumno de Mónica. “Mi mejor alumno, en realidad. Es el único que llevó todo el proceso hasta el final y que ha creado una empresa de turismo, Favela Scene”.

"Gilson fue mi mejor alumno"

“Gilson fue mi mejor alumno”

También fue idea de esta antropóloga impartir cursos de artesanía para que los moradores de Santa Marta pudiesen producir y vender souvenirs a los turistas. “58 alumnos se inscribieron en el taller de turismo, 30 moradores en el de artesanía y 20 en las clases de inglés. También contraté becarios bilingües de la escuela pública para ayudar a los moradores con los turistas extranjeros. Yo misma di un taller sobre cómo montar un negocio. De allí salió la idea de la empresa de Gilson”, explica. También surgió el proyecto de la Tarde do Baião, el evento con comida nordestina que otra guía, Salete, organiza de vez en cuando una cerca del bondinho.

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Salete y Vitor son dos de los guías que salieron del proyecto Rio Top Tour

Recuerda las dificultades que tuvo que enfrentar al principio, sobre todo la desconfianza de los moradores. “Por eso no pedí la ayuda de la UPP (la Unidad de la Policía Pacificadora), habría sido un error táctico importante, porque la población jamás habría confiado en mí”, cuenta Mónica. Y reconoce que siente pena por no haber podido implantar ese mismo modelo en otras favelas pacificadas. “Ahora, para hacer esto, la legislación también tendría que cambiar. Es absurdo pedir a un morador que estudie 900 horas para ser guía. En Santa Marta varias personas lo consiguieron: Gilson, Vitor, Salete, Zé Carlos… pero la realidad es que la vida diaria de los moradores de las favelas es muy dura, casi nadie encuentra el tiempo para este tipo de cursos y al final llegan ellos, los guías de fuera, que sí pueden dedicar un año entero a los estudios. Para que un morador enseñe su favela, cuente la historia de su comunidad y acompañe a los turistas sería suficiente un curso de 100 ó 200 horas. Y eso sería mucho más viable”, asegura.

Turistas en la favela

Sólo el 10% de los turistas reconoce comprar artesanía en la favela

Su conclusión es que la pacificación es un fenómeno positivo para las favelas, pero con ciertas salvedades. “La favela no puede mudar de dueño y la Policía no debe convertirse en el nuevo dueño. El verdadero dueño de estas comunidades es el morador, no el narcotraficante y desde luego, en ningún caso las fuerzas de seguridad del Estado”. Tampoco cree que es justo que los moradores paguen a precios de mercado servicios como el agua y la electricidad, cuando el suministro es pésimo y no se han acometido obras de mejora en las infraestructuras de las favelas.

El Cristo Redentor visto desde Santa Marta

El Cristo Redentor visto desde Santa Marta

“El turismo puede ser un fenómeno nocivo o transformador, depende del enfoque. El Rio Top Tour de Santa Marta ha demostrado que puede haber un turismo sustentable que no acaba con los recursos locales, evitando la llegada de empresarios de fuera que sólo están interesados en ganar mucho dinero y rápidamente. Lamentablemente, el mercado del turismo tiene una visión muy mercantilista de las favelas. Los operadores sólo quieren ganar dinero. Y el Gobierno del Estado de Rio, por su parte, debería investir en servicios y en proyectos para impulsar la creación de empresas locales, para que haya un retorno social para las favelas, algo que no preocupa a la mayoría de guías que vienen de fuera”, concluye Mónica.

La artesana y la bala perdida

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Andréia es artesana. Hace souvenirs con materiales reciclados, que su marido Paulo vende a los turistas en su pequeña tienda en Santa Marta, cerca de la estatua de Michael Jackson.
https://historiasdelapacificacion.wordpress.com/2013/03/07/la-basura-en-dona-marta/

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Además, da clase en artesanía en otra favela, en el Brizolão de Cantagalo. Tiene varias alumnas y su idea es que poco a poco se conviertan en colaboradoras para aumentar su línea de producción. “No doy abasto, todo lo que vendemos está hecho a mano”.

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Como prácticamente todos los artistas y artesanos de la favela, es autodidacta. “Yo no puedo permitirme un curso de arte en el Parque Lage a 1.200 reales al mes (unos 460 euros). Mi primera cartera la hice copiando la de una amiga. La abrí en canal para ver cómo estaba hecha por dentro y usé un brick de leche para reproducirla”, asegura Andréia.

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–       Oigo cada vez más voces críticas con la UPP. ¿A ti la pacificación te ha aportado algo bueno?

–       ¿Y los dudas? Yo soy artesana hace 10 años y sólo ahora consigo vivir de esto, gracias al turismo que llega a la favela pacificada.

–       ¿No tienes problemas con la presencia de la UPP?

Andréia: "Mira mi mano, por aquí pasó una bala perdida"

Andréia: “Mira mi mano, por aquí pasó una bala perdida”

–       Mira mi mano. Por aquí ha pasado una bala, ésta sólo me rozó. Pero la pierna… ¿ves este hueco? Tenía 10 años, estaba durmiendo, lo recuerdo como si fuese ayer. Sentí un dolor muy intenso y comencé a llorar. Mi hermana llamó a mi madre. Cuando entró en el cuarto, me encontró en un lago de sangre. Una bala perdida había entrado por la ventana directamente en mi pierna.

Una bala perdida entró en su pierna mientras estaba durmiendo. Tenía 10 años

Una bala perdida entró en su pierna mientras estaba durmiendo. Tenía 10 años

–       ¿Y qué hicisteis?

–       Bajar al hospital.

–       ¿En el medio del tiroteo?
–       Claro, ¿y qué vas a hacer? ¿Morirte desangrada en tu casa? Bajamos entre tiros, como pudimos, fue horrible, pero en el hospital pudieron extraer la bala y no pasó nada grave.

Las alumnas de Andréia conocen la historia de la bala perdida durante la entrevista

Las alumnas de Andréia conocen la historia de la bala perdida durante la entrevista

–       Debe de haber sido un shock para ti.

–       Verás, yo hoy estoy mucho mejor. Creo que los que critican la pacificación es porque no han conseguido adaptarse a los nuevos tiempo. Yo viví todas las narco guerras de Santa Marta: Zeca contra Cabeludo, la escalada al poder de Marcinho VP… ¿Qué hice en aquella época? Llevarme bien con todo el mundo y abrir un bar al lado de la escuela de samba. Vendía cerveza a los traficantes.

–       ¿Trabajabas entre fusiles?

–       ¿Y qué iba a hacer? No tenía mucha opción. Ahora la favela está pacificada y puedo vivir de lo que más me gusta. Hago toda la producción en mi terraza, con mis hijos y mi marido. Mi hijo menor pinta, es el artista más joven de la favela. Tengo 31 años y estoy feliz, mucho más que en la época de las guerras.