De Santa Marta al Maracaná

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Lo publiqué a bombo y platillo en el muro de mi Facebook el 11 de abril: “Tenho que confessar uma coisa, amigos cariocas. Morei 15 anos na Espanha, na cidade do Real Madrid, do Atlético, do Rayo Vallecano, e nunca nunca NUNCA consegui ir a um jogo de fútbol. Queria muito perder essa incómoda viginidade. Daí falei com amigos jornalistas, apresentadores de programas esportivos, montadores… todo o mundo combinou em me acompanhar nessa viagem iniciática, mas a final nunca deu certo. Sigo virgem: é isso mesmo, nunca fui a um jogo de fútbol na vida.
Então, essa é a minha grande oportunidade aqui no Rio da Copa. Tanto faz que seja Flamengo, Botafogo, Vasco ou Fluminense. Prometo virar do meu primeiro time. E aí? Quem vai ser o primeiro em me levar pro estádio, hein?”

Gilson Fumaça, mi padrino futbolístico

Gilson Fumaça, mi padrino futbolístico

Y es verdad: 15 años en Madrid y nunca conseguí ir a ver un partido. Al final Gilson Fumaça acudió a mi llamada. Dos días después, Gilson me llevó al Maracaná para ver la final del campeonato, Flamengo-Vasco. De la favela tenía que llegar mi bautizo futbolístico.

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El día comenzó en la terraza de su casa, donde estaba mi cuarto, hoy convertido en un hostal. Gilson preparó un churrasco junto a su hermano.
http://historiasdelapacificacion.com/2014/03/25/el-hostel-de-gilson/

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Después, partimos rumbo al templo mundial de fútbol con su sobrino, Lucas, y un amigo suyo.
http://historiasdelapacificacion.com/2013/03/15/lucas-y-su-peonza/

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No puedo explicar la emoción de pisar este estadio junto a mi amigo de Santa Marta. Nunca había ido a un partido y aquella marea roja y negra ha marcado mi vida para siempre.

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Ya soy flamenguista de por vida gracias al hombre que me ayudó a realizar el proyecto de fotografía participativa que lleva el mismo nombre que este blog, y que compartió conmigo días de risas y de charlas en Madrid.

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Maracana 2

Maracana

¡¡MUCHAS GRACIAS, GILSON FUMAÇA!!